Llévame a Venecia. Llévame a cualquier sitio que no sean estas cuatro paredes que hablan por sí solas, volviéndome loca. Llévame a uno de estos vacíos existenciales donde solíamos retorcer nuestros sentidos, donde componíamos la banda sonora de aquellas historias idílicas que nunca supimos revivir.
Llévame a aquel encontronazo tonto que tuvimos con la realidad y déjame explicarle cómo nos ha ido hasta ahora.
Llévame a la quinta avenida y repite otra vez que las luces no brillan igual cuando estoy contigo. Llévame, teletranspórtame, o usa cualquier mal truco, hechizo o brujería para hacerme feliz en invierno, antes de que caigan las últimas hojas y empape ésta acera borrando tu recuerdo. Llévame contigo en tu maleta. Llévame como segunda opción. Lleva mi recuerdo a otros lugares del mundo. Lleva tu precaución por delante y no me quieras: hazme el amor.
No me lleves. Tráeme de vuelta a aquel tiempo en que las sonrisas eran fabricadas dos segundos antes de verte la cara y treinta razones después de quererte.
No me lleves a ningún lugar donde no estés tú.

Precioso, me ha encantado :)
ResponderEliminarTe espero: http://imaginaydesea.blogspot.com
QUE BONIIIIIIIIIIITOOOO PATTT !!! :)
ResponderEliminarMe encanta.
ResponderEliminarEs realmente genial :)
ResponderEliminarSigue así, escribes muy bien.
Un beso :D