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6/08/2011


Sé la persona que siempre quisiste ser. Tú misma.


No sé si algún día conseguiré contestar a tantas preguntas. Podríamos pasarnos años
discutiendo. Es eso o conocer los límites entre nuestro impulso y la vergüenza.
Créeme, que tengo motivos para no querer olvidarte. Y es que una mente curiosa no conoce limites, pero un corazón enamorado mueve océanos. 
Pierde el miedo a equivocarte.

La gente  dice que cada átomo de tu cuerpo fue una vez parte de las estrellas, yo creo que tú eres un pedacito de estrella caído del cielo. Y algún día espero que despiertes, y pienses que nadie te quiso una milésima parte de lo que te quería...
 En ese momento olvida las sensaciones, olvida que soy yo.

6/05/2011

Dicen que era solitario, que rondaba las montañas y hablaba con las nubes. Que la noche lo eclipsaba y por eso cerraba las cortinas de par en par, para que las estrellas no lo abrasaran.


Bebía de todo menos ron, y reía junto a su vieja chimenea. Que se pasaba horas mirando aquella foto, y la mojaba. La inundaba de lágrimas... Después volvía a tenderla en la cuerda de lo imposible, queriendo volver a verla. Pero no se rendía, vivía de un momento, de un instante que le mantenía en pie.


Que en su ventana ya no crecían flores, porque plantaba recuerdos. Que quemó aquel piano, 
y miraba impaciente como volaban las notas desafinadas. Nunca hablaba de ella, ni de como se fue, ni de como esperaba a que volviera. 


Pintaba cada amanecer una estrella en la puerta, por si se encontraba perdida. Soñaba, y pedía  marcharse. Quería volver a respirar el mismo aire que hace unos años. Ese aire compartido. Ese amor. Esa paz.


Dicen que era solitario, y se murió de pena. Que esperó a su ángel y volvió con ella.


(El corazón no muere cuando deja de latir. Muere cuando los latidos ya no tienen sentido. R.C.)

6/03/2011


El día que no tuerza la mirada al verte pasar, cree que se derretirán mis pupilas. La noche en que no mire tu fotografía antes de dormir, te aseguro que habrá una tormenta de arena.
Si alguna vez se me olvida sonreír al pensarte, mándame de nuevo a la Luna, porque entonces no soy de este mundo. Tal vez ... Si me olvidara de la palabra 'prejuicio', quizás podríamos empezar a vivir. 


Dime tú, si llega el día en el que se cae el cielo y nosotros hablando en 'futuro perfecto' sin decirnos los mucho que nos queremos.


El día que pueda besar tu nariz arrugada, me olvidaré del cielo.

6/02/2011

Y te sientes como la reina del mundo al pie de ese acantilado. Te da igual que las olas choquen, y te reboten en la cara... A ti eso te hace sentir bien. Ya sabes, ver el peligro detrás de un cristal; despacio, cerca, hasta
que acaba por resquebrajarse un poco (alguna vez se romperá).


Y quemarte, y seguir avanzando. Y abrasarte, y no ceder. Y arder, y no poder mirarte. 


Ser incapaz de mantenerte la mirada tres segundos. No estoy hablando de amor, eso ya lo sabes...Te hablo del secreto que tengo bajo llave, enterrado en la tierra de lo infinito. 
Y es que me agobia tener esta presión en el pecho, es peor que diez balas atravesándome al unísono. 


En el fondo sé que la realidad no es como la pintas. Deja que te ayude a descubrirte... Mientras tanto aquí nos quedamos yo y mi mentira.

6/01/2011


Será mejor comenzar con un punto aparte.


Me pregunté tantas cosas anoche que acabé con el papel pintado de la pared. Me hice la pregunta que hace años contesté con rapidez y apenas sin dudas.
¿Y tú, qué quieres ser de mayor?


Por mucho que enredé la cabeza con el corazón, y las tripas con la garganta no
salió mucho más que un nudo, de esos que se clavan, y ni sube ni baja. Ese nudo que
se compagina con los latidos, que van a trescientas pulsaciones por minuto. Desencajados.


Dicen que poquito a poco las cosas se van entendiendo, se desarrollan sobre su mismo curso y fluyen, pero que si las dejas mucho flotan y se escapan... Así que es mejor tener cuidado. 
Pero como yo no entendí las cosas, ni se desarrollaron, ni mucho menos fluyeron decidí hacer lo mejor que podía; contar las sonrisas que me habías regalado y dormir. Y así fue, el último número que recuerdo era el 232. Es curioso como respondí a la pregunta de mi infancia sin ni si quiera pensarlo. 


Para hacer feliz a alguien en este mundo, del mismo modo que haces tú, y poder hacer sentir lo que es estar seguro... Yo de mayor quiero ser una de tus sonrisas.

5/31/2011

A lo largo del tiempo habrás oído historias preciosas. De esas que pasan a ser leyenda. Donde un día se mide por besos, y en caricias los kilómetros. Donde no existen las brújulas, y los caminos los inventan los locos, los enamorados.
Ya sabes que yo no creo en esas cosas. Soy lo más simple que puedas imaginarte.... Por mí  no hace falta que subas a lo alto de un castillo, con verte encima de mi cama es suficiente. 
No quiero besos para despertar.... Los quiero para comer, para dormir y para desayunar.
Tampoco un caballo blanco que nos lleve a las praderas a las afueras del castillo. Tengo bastante con el Ford Fiesta de tu padre y un par de cervezas, que ni a whiskys llegamos.  Ni un mensajero, ni un duende, ni trampillas secretas, ni un hada madrina... Un viejo rinconcito para querernos hasta desgastarnos, y que se nos calen los dientes si es por deseo, ¡qué mas da!
Si a romántica y cabezota no me gana nadie, ¿como va a poder conmigo este corazón?

No envidio ningún final de aquellas historias. Nosotros ya tenemos el nuestro, que es infinito.
Dicen que las historias más bonitas son esas, las de cuento.... Eso es porque no nos conocen a nosotros. 

5/26/2011

Aún recuerdo aquella mañana... Las ventanas estaban abiertas de par en par. Escuché los pasos acercándose hacia la cama, pero cerré los ojos, como si de una película de terror
se tratara. Sus besos explotaron en mi cuello y entonces decidí girarme antes de que esto terminara en una guerra nuclear. Tenía pensado dormir hasta mediodía. El reloj marcaba
las 11:57. Él me miró e hizo una tregua.


- Te he quitado tres minutos de sueño, dijo entre carcajadas.
- ¿Sabes lo que puede pasar en tres minutos? Una mujer puede convertirse en madre, o puede licenciarse, quizás hasta puede cambiar el día.
- Bueno, ni tú vas a convertirte en madre, ni a licenciarte ni vas a cambiar el día. Por lo menos en estos tres minutos... A lo que sí te da tiempo es a besarme.


Lo miré desafiante y cerré los ojos, pero él invadió mi territorio.
- Arriba Bella Durmiente.
- No sé de que me hablas.


Él se encorvó, ganando la primera batalla, cruzando los límites.
- ¿Quieres que te cuente el cuento?
- Prefiero que empieces por el final.


Abrí los ojos y empezó el bombardeo. No estaba dispuesto a rendirse y se propuso tener un cara a cara. Estuvimos a dos milímetros de que todo saltara por los aires. Pero la alarma del reloj hizo un alto al fuego. Las 12:00.


-¿Esto significa que se acabó el cuento?
-Las historias de cuento son las que no acaban nunca, pasan a la memoria y se graban en tu mente.


Y dejando atrás los cuentos, nosotros preferimos seguir con nuestra guerra particular.

5/19/2011

La cuestión es no sacarle lógica al mundo. Ir un paso adelante es previsible, yo prefiero ir dos atrás y observarte. 
No te esfuerces en levantarte al amanecer, porque yo me congelaré bajo tu ventana por la madrugada. Estaré viendo como se seca tu ropa, y escalaré dirección al cielo. Me esconderé entre tu almohada y tus pesadillas y reiré... Entonces me convertiré en tu duende, y tus pesadillas serán sueños.


Guardaré la llave en el fondo de mis recuerdos, y solo tu luz podrá abrirla. Te convertirás en el hombre que supo tocar el botón adecuado, en el sitio adecuado y en el momento adecuado. Serás el borracho, el loco, pero tú... Tú hiciste feliz a alguien y eso basta.


Eres el hombre que olvida las circunstancias. Así que siente como se te pasa la juventud en un abrir y cerrar de ojos y despega los pies del suelo. Bébete los bares y las copas. Córreme el rímel y súbeme la falda. Olvídate de cuál era la hora de volver y no regreses. Rízame el pelo, que se te erize la piel con un beso. Que llegue el día que estés tan perdido que no sepas si está amaneciendo o anocheciendo. Cierra los ojos, y flota, y siente y vive, cómo hacen los valientes.


Podría escribir la historia de tu vida tan solo en unas cuantas líneas, pero eso es demasiado para mí. Dejémoslo para mañana, que quiero buscar otra excusa para seguir disfrutando de ti en secreto.

5/17/2011

Y un día te despiertas y nada es como te esperabas. La vida da tantas vueltas.... La mía la da en círculos. Aunque  mí me gustaría que las diera en tu cama o alrededor de tus pestañas. 
También me gustaría poder coger las oportunidades sin que se me resbalen entre
los dedos y tener un radar para detectar los problemas. 
Desearía poder congelar tu mirada para luego recortarla y pegarla en mi diario de quién sabe donde.

Pediría una segunda oportunidad, y una tercera si las cosas salen mal... Ya sabes, me cuesta tanto aprender...
No cambiaría la manera que tengo de reírme de las cosas, es demasiado buena, demasiado irónica. Es tan oscura como el día que perdimos el mapa de regreso a casa. A lo mejor por eso estamos tan perdidos, entonces la solución sería reírnos más para poder encontrarnos.

En el fondo no podemos vivir sin las cosas difíciles. Nos gustan los retos, las peleas y las reconciliaciones. Me gustas tú, porque eres el obstáculo más grande. El de las emociones fuertes y las noches calientes. 
Y ya ves... En el fondo la vida es respirar, y de nada me sirve. 
Cuando lo intento ya me has dejado sin aliento.

5/13/2011

Déjame ayudarte. Deja de ser arisco y prepotente, de hacer un escudo alrededor tuyo. Admítelo ya. No funciona. Dejó de funcionar hace mucho tiempo. Pero te entiendo, esta situación es demasiado surrealista. Debe de ser como mirar desde lo alto de un precipicio y evitar tener vértigo. Pero déjame que sea tu paracaídas, y que volemos entre las nubes para poner al fin los pies en la tierra. Porque al fin y al cabo debemos hacerlo. 


Déjame amarte a oscuras o más bien déjame amarte a plena luz del día. Deja de perder el tiempo, de disimular, de excusas. Deja de quedarte sin aire, como si mis suspiros te valieran poco. Déjame la puerta entreabierta, que quiero llegar a hurtadillas y sorprenderte.


Deja sin sentido a los demás, sin prejuicios, sin orgullos. Deja que te regale mi sonrisa todos los días. Deja que dibuje el plan de fuga en tu espalda. Deja que se consuma mi paciencia, que se consuma de paso mi cigarro. Deja que las cosquillas hablen por ti.


Déjalo todo menos de amarme.